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TelaSaco Digital No es Caraota | A mí lo que me enoja no es la valla

El último en salir apague la luz

En el marco del Día Internacional de la Mujer, a mí lo que me enoja no es la valla que blinda a Palacio Nacional y a otros monumentos históricos, sino la falta de avances que se ha registrado.

Porque a un año de la mayor movilización feminista de la historia de nuestro país, en donde aproximadamente 80,000 mujeres se manifestaron y que curiosamente podría decirse que fue encapsulada con la pandemia, parece que muy poco se ha hecho para remediar una situación que lastima a nuestra sociedad.

Con base en datos presentados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), de enero a junio de 2020 se registraron 489 feminicidios en el país, que representan un aumento de 9.2% con respecto al mismo periodo del 2019, y me parece que la culpa aquí no es del neoliberalismo, sino de la incapacidad de reconocer los errores.

Aquí no aplican otros datos, y me parece hay que asumir que la realidad para las mujeres en este país va de mal en peor, y que cualquier índice de moralidad universal, la calificaría de sumamente indignante. 

Vivimos en un México en el que 7 de cada 10 mujeres son violentadas, y la cifra de asesinatos diarios por razones de género ha pasado de 9 en 2018 a 11 en tan sólo tres años. 

Entidades como Colima, Morelos y Nuevo León, se perfilan como las entidades más afectadas por este delito, con tasas de 2.03, 1.90, y 1.25 feminicidios por cada 100,000 habitantes. Mientras que el promedio de la tragedia a nivel nacional es de 0.75. 

De ahí el que después de navidad, el día de las madres, el día de muertos, y el día de la independencia, el 8M se haya convertido en una de las fechas más importantes del año, y haya dejado de tener la calidad de un florero, para encarnar la vida que hoy tiene, tal vez a costa de la muchas mujeres. 

Yo nací en 1985, soy parte de esa generación a la que algunos denominan como “hijos del temblor”, viví la primera transición democrática de este país en la plenitud de mi adolescencia, para luego junto con muchos decepcionarme, y aunque como mujer ir a la escuela, votar, y elegir una carrera profesional nunca se me hizo extraño, reconozco que soy la heredera de una lucha de muchas y muchos, que debe reafirmarse cada día.

Estoy consciente que cualquier descuido podría implicar un retroceso, porque los derechos al igual que la libertad son algo que se conquista, y me temo que los ataúdes van más allá de los rectángulos de madera, y que encuentran la forma de masculinidades tóxicas como el de la brecha salarial del 34% registrado por Conapred, los acosos, la violencia psicológica, o el menosprecio.

A lo que habrá que sumarle que ONU Mujeres alertó que la violencia doméstica contra la mujer aumentó 60% en México durante la pandemia, y que la CEPAL indica que las mayores afectaciones de la pandemia se concentran en el género femenino.

Porque al cierre del 2020 se calcula que hay 23 millones de mujeres latinoamericanas más en la pobreza, pasando de 95 a 118 millones, con una tasa de desocupación que subió de 8.1% a 10.7% y una participación en la economía que bajó de 62.5% en 2019 a 57.2% en 2020.

Números que por más fríos que parezcan, también nos incluyen a las mexicanas, que representamos al 50.21% de la población de este país.

Por eso a mí lo que me enoja, no es la valla. 

Feliz Día de la Mujer.

El último en salir apague la luz.

Twitter : @HenaroStephanie

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Día de la Mujer Columna Invitada Violencia de Género Violencia en México Stephanie Henaro Profesora de Geopolítica

El último en salir apague la luz Analista y comentarista mexicana. Estudió la licenciatura en relaciones internacionales en el Tecnológico de Monterrey CCM y en el Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences-Po). Cuenta con una especialidad en política exterior rusa por el MGIMO de Moscú y una maestría en Geopolítica, Territorio y Seguridad en la Universidad de King’s College London en Inglaterra.

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