Internacionales

TelaSaco Digital No es Caraota | El juego de espejos entre dos genios: José Saramago y José Luís Peixoto

-¿Más allá de la ficción, en la novela está presente tu propia relación con el Nobel?

-Sí. Es un libro que nació de mi relación directa con José Saramago, porque en el año 2001, con mi primera novela gané el premio literario José Saramago, eso fue un cambio enorme en mi vida. Algo que antes no podía imaginar, me dio la oportunidad de conocer a Saramago y de compartir con él una cantidad de experiencias que me marcaron muchísimo, y este libro pone sobre la mesa ese tema y también la cuestión de la reflexión personal, por eso se llama Autobiografía , porque hay una sugerencia de que el José más joven pueda ser yo, si se considera la historia que compartí con Saramago y eso trae nuevos espacios para reflexionar, como por ejemplo, la dimensión autobiográfica como oposición a la ficción

«Relatarme a mí mismo a través del otro y relatar al otro a través de mí mismo, esto es la literatura”, afirma el portugués José Luís Peixoto, narrador, poeta y autor de una novela imprescindible “Autobiografía”. En este libro, que mezcla ficción y realidad, en un verdadero juego de espejos, Peixoto presenta toda la humanidad de José Saramagao, más allá de su prestigio como Nobel de Literatura. “Es un retrato que no busca limitar la figura de Saramago a una sola dimensión, sino humanizarlo, porque muchas veces los escritores y escritoras son vistos por sus lectores con una perspectiva que parece que no fueran humanos, pero si hay algo que es fundamental en la obra de Saramago y en todo su discurso, es la cuestión de la humanidad, la cuestión del ser humano como esperanza y como única posibilidad”, explica el autor en esta entrevista con El Mostrador. Compartir Twittear Compartir Imprimir Enviar por mail Rectificar

«Relatarme a mí mismo a través del otro y relatar al otro a través de mí mismo, esto es la literatura.» Autobiografía funde realidad y ficción en un juego de espejos que enfrenta a dos genios: José Saramago y José Luís Peixoto, narrador, poeta y dramaturgo portugués.

En la Lisboa de finales de los años noventa, el camino de un joven escritor en plena crisis creativa se cruza con el de un gran escritor: el del Nobel portugués, José Saramago. De esa relación nace una historia, en la que se diluyen las fronteras entre lo ficcional y lo puramente biográfico. En este juego de espejos se enfrentar Saramago y el propio autor de la novela autobiográfica, José Luís Peixoto.

«Relatarme a mí mismo a través del otro y relatar al otro a través de mí mismo, esto es la literatura”, afirma Peixoto.

La valentía de proponer al premio Nobel como protagonista de una novela titulada Autobiografía  avisa de que estamos ante una sorprendente propuesta narrativa que solo puede llevar al lector a un final inesperado.

José Luís Peixoto, al que José Saramago calificó como «una de las revelaciones más sorprendentes de la literatura portuguesa», explora en este singular juego de espejos, la creación literaria y los traslúcidos límites entre la vida y la literatura. Y al mismo tiempo, ahonda en sus obsesiones, como es habitual en él, con una prosa cargada de detalle y de lirismo.

-¿José Luís cómo se concibe Autobiografía? ¿ Cómo llegas a plantearte este juego literario con un grande como Saramago?

-El libro plantea la historia de la relación entre un escritor joven y un escritor mayor, en otra etapa de su vida literaria. El escritor joven se llama José, al igual que yo y el mayor es José Saramago, que acá en Portugal es un autor con una influencia enorme, el único Premio Nobel del idioma portugués, hasta el momento y supongo que uno de los autores de habla portuguesa más difundidos en el mundo, por eso, en esta novela, hay un contraste fuerte en el punto en que se encuentran las carreras literarias de estos dos escritores.

-¿Más allá de la ficción, en la novela está presente tu propia relación con el Nobel?

-Sí. Es un libro que nació de mi relación directa con José Saramago, porque en el año 2001, con mi primera novela gané el premio literario José Saramago, eso fue un cambio enorme en mi vida. Algo que antes no podía imaginar, me dio la oportunidad de conocer a Saramago y de compartir con él una cantidad de experiencias que me marcaron muchísimo, y este libro pone sobre la mesa ese tema y también la cuestión de la reflexión personal, por eso se llama Autobiografía , porque hay una sugerencia de que el José más joven pueda ser yo, si se considera la historia que compartí con Saramago y eso trae nuevos espacios para reflexionar, como por ejemplo, la dimensión autobiográfica como oposición a la ficción.

-¿Qué problemáticas trae trabajar con el relato en ficción y realidad con una figura tan significativa en Portugal como Saramago?

José Saramago es una figura que tiene un impacto muy grande a nivel internacional, pero acá en Portugal esto es todavía más fuerte, porque Saramago siempre fue una persona muy influyente, incluso al nivel político, y eso acá en Portugal sigue muy vivo, porque hay muchos temas de la historia reciente de mi país en los cuales Saramago ha sido un actor muy directo y en los cuales ha tenido una intervención, que aún sigue siendo muy importante. Eso ha sido un aspecto que ha fortalecido el desafío de escribir sobre esta figura, porque al reflexionar sobre los conceptos de autobiografía y ficción, el hecho de de que Saramago sea una figura que todavía tenga una presencia fuerte en nuestra historia, ayuda a revisar estas dos ideas literarias.  Para mi como escritor ha tenido grandes desafíos, por ejemplo, todas las personas que aún viven y que están presentes en la novela o que se relacionaron con Saramago y su obra y que tiene toda clase de sensibilidades con respecto a cómo se aborda la figura de este escritor.

Para ello, imagino habrás tenido que hacer un profunda investigación del autor de El evangelio según Jesucristo…

-Yo he hecho un largo trabajo de lectura e investigación para intentar retratar los hechos que son mencionados en el libro, pero también hay en la novela una dimensión de juego literario que espero que sea visible para el lector y le permita entender este relato dentro de esos márgenes. Una persona que fue fundamental y con la cual he tenido mucha relación, incluso desde antes de comenzar a escribir esta novela, es Pilar del Río, la mujer de Saramago, que también es un personaje de la historia. Por su vínculo tan estrecho, tan directo e íntimo con Saramago, para mi ha sido una presencia que tenía que tener en consideración. Conozco a Pilar desde el mismo día que conocí a Saramago y antes de comenzar a escribir esta novela, le comuniqué mi intención a Pilar y ella lo entendió y apoyó esto, y después Pilar fue la primera persona que leyó la novela, si ella me hubiera dicho que era una mala idea yo habría abandonado la novela, pero como ella me ha dado ánimos para seguir trabajando esta libro, este apoyo y respuesta positiva de Pilar, me permitió trabajar más tranquilo esta historia.

– Autobiografía evidencia distintos recursos propios de la escritura, apuntes, textos tachados, enumeraciones, etc., de alguna forma revela los procesos creativos de la creación literaria. ¿Por qué tomaste esta opción en este libro?

-Uno de los aspectos centrales de esta novela es la figura de Saramago y esa figura está presente en múltiples niveles, referencias a su trabajo, su obra, personajes de sus novelas. No es imprescindible que el lector tenga conocimiento de todas esas referencias, pero son importantes y están ahí para contribuir a poner la figura de este escritor en el centro de la novela. Si bien muchas dimensiones de su vida están presentes en el relato, sin duda la que intenté que tuviera más presencia es su dimensión como escritor, porque eso es lo que hecho que Saramago sea público, su dimensión literaria y por eso la novela establece una búsqueda en ese aspecto fundamental de la escritura, la escritura que, de alguna forma, se relaciona con la vida, hay mucho de la individualidad que cada uno posee en el acto de escritura y de lectura también, eso es lo que destaco en las decisiones de escritura.

-¿Por qué un lector latinoamericano debería leer Autobiografía y acercarse a Saramago desde este libro?

-Yo tuve la oportunidad de visitar Latinoamérica con Saramago. En el año 2003 estuvimos en la Feria del Libro de Buenos Aires y para mi fue una experiencia increíble e inolvidable, desgraciadamente no tuve la oportunidad de visitar otros países del continente con Saramago aparte de Argentina, pero ahí me di cuenta de la relación tan estrecha que existía entre este autor y sus lectores, realmente era de una comprensión y sintonía con su obra muy particular y este libro busca reflexionar sobre esa persona, sobre el escritor y también sobre las personas que escriben libros, que tiene una dimensión de autores, y una dimensión personal, como todos.

– ¿Una mirada al autor más más allá del escritor?

-Es un retrato que no busca limitar la figura de Saramago a una sola dimensión, sino humanizarlo, porque muchas veces los escritores y escritoras son vistos por sus lectores con una perspectiva que parece que no fueran humanos, pero si hay algo que es fundamental en la obra de Saramago y en todo su discurso, es la cuestión de la humanidad, la cuestión del ser humano como esperanza y como única posibilidad y al mismo tiempo este libro pone en perspectiva a ese hombre, José Saramago, y muestra una biografía muy curiosa y creo que nos trae mucha esperanza, porque Saramago es un hombre que ha cambiado su vida de una forma radical. A los 55 años decidió escribir las novelas por las que todos lo recordamos y por eso la memoria es un aspecto tan importante, no solo la memoria como un ingrediente fundamental de la literatura, algo fundamental para escribir y para leer, sino también la memoria concreta de ese hombre que ha tenido una vida larga, llena de episodios fundamentales y espero que sea interesante de descubrir a partir de esta novela “Autobiografía”.